El pasado viernes la FED (Reserva Federal) entregó la cifra de desempleo en los Estados Unidos, la cual fue de 4,9% correpondiente al mes de Junio, por su parte a finales del mes pasado el INE publicó el desempleo, correspondiente al mes de mayo para nuestro país, el cual fue de un 6,8%.

A simple vista, si se observan las dos cifras, pareciera ser que no hay mucha diferencia entre los mercados laborales de Chile y USA. Pero, si se analizan estas mediciones con un mayor grado de detalle, hay algo más que se puede decir al respecto.

Para los Estados Unidos el 4,9% no es un muy buen dato, en el contexto de que su mercado laboral es muy flexible; para poner un ejemplo, una persona que pierde su trabajo en USA demora aproximandamente 15 días en encontrar otra fuente laboral, en ese sentido, lo esperado sería una tasa más cercana al 4% y no al 5%. Por su parte ¿qué podemos decir con respecto a Chile y la desocupación? El 6,8% es la mayor cifra en 4 años y medio, esto es, 0,4 puntos más que la medición de Abril. En este contexto, citando el mismo ejemplo, una persona en nuestro país, que pierde su empleo, demora entre 3 a 6 meses en encontrar uno nuevo, esto bajo el supuesto de una economía con tasas de crecimiento cercanas al 4%, realidad que no es así hoy en día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si se analiza con mayor profundidad el mercado laboral en Chile, el 6,8% no es un dato extremadamente alto. Ahora bien, ¿qué está ocurriendo con la creación de empleo en estos útlimos dos años?, sin duda la respuesta es más alarmente. Nuestra economía entre el período 2010-2014 creó algo más de 960 mil nuevos empleos, esto es, unos 240 mil empleos en promedio al año. Por consiguiente, entre el 2014 y 2016 la economía ha creado en total 135 mil nuevos puestos de trabajo, es decir algo menos de 60 mil empleos en promedio al año.

Lo anterior, es una clara evidencia del deterioro que se observa en torno al mercado laboral; retomando el ejemplo de cuánto tiempo tarda un chileno en encontrar trabajo, en estas circunstancias una persona que pierde su empleo, demorará algo más que 6 meses en emplearse nuevamente.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Respecto de la baja creación de nuevos empleos, algo más que señalar, estos han sido originados principalmente por el Sector Público y no por el privado. Por otra parte, cabe señalar que el otro componente de los nuevos empleos, son los cuenta propia, esto es, personas que fueron asalariados (empleados contratados por una empresa) y que hoy día la única vía de insertarse en el mercado laboral, es a través de sus pequeños negocios o emprendiemientos, muchas veces familiares.

Una tercera componente que debemos considerar, es que la tasa de desocupación no es superior, ya que existen muchas personas que dejan de buscar trabajo, dado que llevan mucho tiempo haciéndolo, y que para efectos de la medición no son considerados: “personas desencantadas con el mercado laboral”.

Por lo cual si volvemos al principio de nuestra discusión, para Chile y los Estados Unidos, estos últimos datos de desempleo no son muy auspiciosos, con especial énfasis para nuestro país, en donde se puede vaticinar un mal augurio: una mayor desocupación en el tiempo.

Como reflexión final, en la medida que más rigidez se incorpore al mercado laboral, explicado por ejemplo, por una mala reforma de esta índole, más parecido será Chile a algunos países europeos, en donde la historia nos muestra cifras de desocupación mayores a los 2 dígitos, todo producto de la poca flexibilidad del mercado laboral.

Felipe Berger Ovalle

Economista Universidad Mayor