El tribunal de Defensa de la Libre Competencia o TDLC ha emitido una propuesta para modificar la normativa existente y aumentar la competencia en el mercado de medios de pagos con tarjetas.

Transbank fue fundada en el año 1989 por los bancos, con el propósito de cumplir el rol de adquirente y de operador para lograr una correcta implementación del sistema. Por dificultades en temas tecnológicos, de infraestructura y por tamaño del parque; crear una red eficiente en esos tiempos no era una alternativa viable que fuese realizada por distintos operadores y adquirentes de forma independiente, dado estos argumentos expuestos por los bancos, se autorizó la creación esta empresa.

Sin embargo, ya no es necesario que exista un sólo operador/adquirente y será el rol de este último el que sufrirá mayores modificaciones. Primero se prohibirá que los bancos sigan afiliados a Transbank siendo éstos capaces de dar el servicio de adquirente. También se permitirá que otras empresas brinden este tipo de servicio con el propósito de aumentar la competencia, mejorar la calidad y fomentar mayores innovaciones dentro del mercado. En otras palabras si una persona abre un comercio y desea implementar sistemas de medios de pagos con tarjetas, se podrá contactar con más empresas que le ofrezcan esta clase de prestaciones.

Otras recomendaciones importantes que se señalaron fueron:

Modificación de las normas del Giro Bancario: Actualmente las empresas de giro bancario solamente pueden prestar servicios a los bancos que sean sus socios o accionistas. La recomendación emitida fue que no solamente los emisores bancarios puedan trabajar con éstas, sino que cualquier empresa no relacionada con el negocio pueda optar por adquirir estas prestaciones.

Eliminación de la regla de no discriminación: Se eliminará la restricción de prohibir a los establecimientos a cobrar un precio distinto cuando se paga con diferentes medios de pagos ya sea tarjetas, cheques o dinero. Por lo señalado por el tribunal, esta restricción de cobrar un precio igual sin importar el medio de pago, afecta negativamente al comercio y les niega la opción de fijar su precio acorde al producto utilizado para pagar. Se propone prohibir este tipo de cláusula y que el comercio con el adquirente decidan libremente el contenido del contrato en este tipo de materia.

Estas propuestas deberán ser estudiadas por los ministerios de Hacienda y Economía, siendo éstos lo que tendrán la última palabra dentro del tema para definir la viabilidad de éstas y de ver el camino a seguir para realizar una reforma legal y normativa.