El conflicto entre Catar y las naciones árabes se intensificó este lunes cuando Araba Saudita cerró sus fronteras terrestres y marítimas, y al menos 5 líneas aéreas que tienen sus operaciones en el Golfo anunciaron que momentáneamente cancelarán sus servicios a la nación catarí.

Debemos recordar, que Arabia Saudita, es una nación mayoritariamente suní y siempre ha tenido problemas con Irán,de mayoría chiita. Dado esto, el primer país ha creado una “coalición suní” dentro de la región para disminuir la influencia iraní. Los Estados Unidos contínuo aliado de Arabia Saudita ha apoyado este esfuerzo. Por su parte, Catar también es miembro de esta coalición ya que es de mayoría suní, sin embargo, desde el 2010 se ha aproximado más a Irán puesto que comparten la explotación de un enorme yacimiento de gas.

La semana pasada, el Emir de catarí enfureció a los sauditas cuando felicitó al presidente Irán por su reelección. Este evento, sumado a otros antecedentes tales como como el apoyo de Catar a los hermanos musulmanes o las declaraciones filtradas donde el emir catarí indica que Irán es una nación poderosa que no debiese ser ignorada, conllevaron a que a Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Arabes Unidos, Bahréin y Yemen cortaran relaciones con el país catarí, indicando que la monarquía de Catar está destruyendo la estabilidad de la región por apoyar a Irán y a los grupos militares alineados a esa nación.

El ministro de relaciones exteriores catarí, ha señalado que las acusaciones son injustificadas y basadas en mentiras. Ahora con el viaje del emir de Kuwait para mejorar las relaciones, es de esperar que exista una solución a este conflicto, que por el momento se ve inexistente.