Elecciones en Venezuela, Maduro hasta el 2025.
En las elecciones venezolanas del domingo pasado, Nicolás Maduro fue nuevamente electo presidente  de Venezuela. El líder venezolano estará por lo menos 6 años más en el poder, sin considerar, que vuelva a ir a una reelección, una idea no tan distante considerando que Chávez estuvo 14 años en el gobierno.

Mientras que varios países del mundo y líderes mundiales desconocieron el resultado, otros, felicitaron a Maduro. Por ejemplo, Evo Morales, uno que tiene experiencia en postularse nuevamente al cargo y que unilateralmente desconoció los resultados del referéndum de su país donde un 51,3% rechazó la modificación del artículo 168 de la Constitución boliviana que habilitaría a Morales a ser reelecto, éste simplemente presentó un recurso para garantizar su reelección.

Lo que llama la atención del discurso de Morales, Maduro y Chávez es que ellos siempre han admirado a Simón Bolívar, e incluso los dos últimos consideran que son parte de la revolución Bolivariana. Sin embargo, ellos olvidan que el mismo Bolívar se oponía a la constante reelección de candidatos. “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.”

Pero fuera que éstos olvidan estos dichos y apuestan a que ellos son los únicos que tienen las capacidades para dirigir sus respectivas naciones, aun así deben enfrentarse a la realidad de sus países.
El reciente electo presidente venezolano tiene un enorme desafío que afrontar en su país, considerando que un aumento de la crisis que vive en la nación puede generar mayores protestas y escasez profundizando la crisis humanitaria que se vive.

Una posible ayuda que tendrá el gobierno de Maduro es el aumento de los precios del petróleo, que está llegando a valores similares al del 2014. No obstante, dado que la producción del país es tan baja, la nación podría no percibir mayores efectos en un posible aumento de los ingresos, lo que perjudica la reinversión.
Además, por todas las expropiaciones realizadas, el gobierno venezolano está siendo demandado en tribunales internacionales por firmas extranjeras con el propósito que paguen el dinero debido por los embargos de activos realizados.

Desde otra perspectiva, Maduro tendrá que lidiar con más sanciones internacionales. EE.UU no sólo impuso sanciones al gobierno venezolano, sino que, a la petrolera estatal, lo que el riesgo de impago de las deudas obtenidas por parte de la empresa comienza a ser evidente. Junto a esto, el grupo de Lima indicó que tomará nuevas medidas e impondrá sanciones financieras para que no otorguen préstamos al gobierno venezolano.Por los recientes eventos (la expulsión de diplomáticos de Estados Unidos), Caracas se arriesga a sanciones más drásticas por parte de Trump, que podrían llegar a prohibir la compra de petróleo venezolano por parte de EE.UU, lo que si perjudicaría a la nación venezolana, ya que la nación americana es uno de sus principales compradores.

El gobierno Venezolano, debe solucionar el problema de la hiperinflación, una medida que se ha planteado en los últimos años es liberar paulatinamente el control cambiario lo que permitiría aflojar la presión por demanda de dólares por la devaluación de la moneda.
Los factores de la estabilidad política interna, sigue siendo precarios, dado que los candidatos opositores como Henri Falcón no reconocieron los resultados de la elección. El gobierno de Maduro, no se puede legitimar de forma internacional y tampoco lo hará para la oposición.

Para levantar la economía, Maduro tendrá que adoptar que adoptar medidas como aumentar los precios de la bencina, eliminar el control de precios, promover un ambiente de transparencia, limitar el gasto fiscal, fomentar la producción de los privados, entre otros.