En esta semana han ocurrido importantes acontecimientos, desde el inicio del mandato del Presidente Trump hasta los problemas que ha tenido el gobierno Británico en torno al Brexit.

Brexit

El día lunes, la Corte Suprema del Reino Unido sorprendió a todos cuando sentenció que la Primera Ministra, Theresa May, no puede hacer ejecución del Artículo 50 (el cual inicia el proceso de separación de Gran Bretaña de la Unión Europea) por cuenta propia. El fallo de la Corte con 8 votos a favor y 3 en contra, dictaminó que el Parlamento Británico es el ente quién debe dar la autorización para permitir que el país deje la U.E.

Este nuevo retraso pone una mayor presión a la ministra, la cual ha dado 5 días al parlamento para que debatan sobre el proyecto de ley Brexit. Esta jugada es realizada con el propósito de cumplir con los plazos establecidos, para que el Reino Unido pueda realizar el trámite de salir de la Unión Europea a finales de Marzo de 2017. Aunque gran parte del Parlamento Británico se oponía al Brexit, los analistas políticos señalan que es poco probable que impidan la salida de ese país de la U.E.

Trump y TTP

En EE.UU. ha comenzado el gobierno de Donald Trump y éste ya ha realizado y decretado varias propuestas de las prometidas en campaña, tales como, eliminar el Obamacare, instalar la embajada de Estados Unidos en Jerusalén (ahora se encuentra en Tel-Aviv), autorizar la construcción del muro con México, eliminar el TTP, entre otros.

Algunos de las primeros actos que ha realizado el presidente y que ha generado debate fue el de ratificar que Estados Unidos no participará en el TTP. Debemos recordar que el Acuerdo de Asociación Transpacífico comenzó el año 2002 en un Foro de la APEC por un tratado de nuestro país con Nueva Zelanda y Singapur, para luego ir creciendo e integrar a Brunei y con el paso del tiempo, Estados Unidos en la presidencia de Bush, decidió participar en éste. La medida optada por Trump es controversial porque EE.UU. era uno de los principales impulsores del proyecto, utilizándolo como una medida para frenar a China dentro del marco del comercio internacional. De hecho, gran parte de la polémica del TTP eran los acuerdos que había impulsado la nación norteamericana por el tema registro de patentes (especialmente las empresas farmacéuticas), derechos de autor, la violación de propiedad intelectual y la estricta regulación que tendrían que seguir los países si se habría ratificado. Otro problema existente en el Acuerdo de Asociación Transpacífico era que las negociaciones de éste se realizaron en secreto y no se sabía que contenía con certeza el tratado, salvo por algunas filtraciones entregadas por Wikileaks.

Ahora, la presión queda para el gobierno de Trump de volver a realizar acuerdos que sean beneficios para la gente de su país y de lograr que otros países acepten tratados que ninguno de los antiguos presidentes pudo lograr. Por otro lado, la bandeja del comercio internacional queda servida para que China tome el liderato, de hecho, llamó bastante la atención que el primer ministro de la nación asiática haya señalado que va a defender la globalización frente al populismo que quiere detener el libre comercio.

¿Es bueno para Chile que se haya salido EE.UU. del TTP?

Según algunos estudios el impacto del TTP sería beneficioso principalmente en el caso de las exportaciones y quizás hubiera permitido un posible aumento de los salarios. Sin embargo, condicionaría fuertemente a nuestro país a ser una nación proveedora de materias primas, la cual siempre está sujeta a los vaivenes de los precios de los commodities. Por otro lado, dado que gran parte de este acuerdo fue redactado en secreto es difícil visualizar cual hubiera sido el impacto real para Chile el hecho de que se hubiera ratificado, y variadas organizaciones han señalado que traería más perjuicios que beneficios a nuestro país.

Dado esto, queda la oportunidad abierta para el gobierno de revisar nuevamente el tratado y analizar una alianza que traiga más beneficios y mayor crecimiento a nuestro país.