Por tercera vez en el año, el Banco Central de nuestro país decidió bajar la tasa de política monetaria. Con este nuevo recorte la TPM llegó a un 2,75%, una de las más bajas desde el 2010.

Por lo señalado por el ente emisor, éste vuelve confirmar su compromiso de conducir la política monetaria del país con flexibilidad, ya que de esta manera la inflación proyectada se debiese mantener en un 3%, dentro del margen establecido por la institución.

Por otra parte, el Central comunicó, que las condiciones financieras internacionales continúan siendo favorables y múltiples indicadores apuntan a escenarios de mayor crecimiento e inflación en el mundo desarrollado.

También agregó que los precios de las materias primas tuvieron diversos movimientos, siendo el petróleo uno de los más destacados.

Para el plano local, señaló que la inflación y la actividad económica estuvieron dentro de las expectativas esperadas por lo indicado en el IPOM de marzo. “La inflación anual se mantuvo en 2,7% y las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta. Las cifras de actividad y demanda continúan mostrando un débil desempeño. Destaca un deterioro del mercado laboral algo mayor que lo previsto”.

Es de esperar que con esta nueva baja, exista un repunte de la economía para fortalecer el crecimiento.