La semana pasada algunos candidatos presidenciales reclamaban que no conseguían el financiamiento de sus campañas.

Tanto Guiller como Carolina Goic han indicado que corren en desventaja contra otros candidatos como Sebastián Piñera ya que no han podido conseguir financiamiento por parte de las instituciones bancarias.

Llama bastante la atención cómo estos dos candidatos se quejan de esta situación siendo que ellos votaron por la nueva ley de financiamiento de la política. Además, preocupa como el candidato de la Nueva Mayoría indica que existe una confabulación en su contra al no obtener un crédito por parte del Banco Estado (y la banca), cuando esta institución desde el año 1995 no ha realizado este tipo de préstamo a diputados y senadores, siendo que él, en su carácter de senador por ley no puede celebrar contratos con instituciones fiscales. Por último, olvida que Bachelet si obtuvo y tomó un crédito por parte de este organismo para las elecciones pasadas.
Mientras que otros candidatos como Sánchez o Piñera indican que éstas son las reglas del juego, y cada uno se financiaría de su propia manera. (Ambos con un crédito del Banco Estado por 450 millones y mil millones más donaciones de personas), los otros han reclamado al gobierno para que éste arregle la situación.

¿Debe el gobierno intervenir?

La respuesta es claramente no. Si la ley de financiamiento a la política fue creada y aprobada por el parlamento, son los mismos senadores y diputados que tienen que saber las reglas del juego.

¿Cómo pueden obtener financiamiento?

Antiguamente, las empresas privadas realizaban financiamiento a los políticos (Casos SQM y el famoso correo del raspado de olla), no obstante, el día de hoy esto está prohibido.
De acuerdo al director ejecutivo de Chile Transparente, los candidatos presidenciales pueden financiar sus campañas por aportes directos de sus partidos mediante transferencias o través de gastos que hagan los partidos y que pueden rendir como propios.
Asimismo, pueden recibir aportes de personas naturales de un monto máximo de 26 millones, y o solicitar créditos a instituciones justificando la proyección de votos que pueden obtener.

¿No debiesen saber éstos los aspirantes de la moneda antes de entrar a la carrera presidencial?